Producto de la sociología espontánea, que expresa el “conocimiento” social que poseen los agentes por el mero hecho de ser parte de la sociedad, la así llamada deshumanización de la medicina suele ser pensada tanto por los profesionales de salud como por los usuarios de los servicios, como un problema de “pérdida de valores”, o como una especie de “devaluación” de la calidad moral de los prestadores de servicios, o bien como un caso paradigmático de una cierta “decadencia” de la capacidad compasiva del personal médico y de enfermería en su trato con pacientes y enfermos. Se lo percibe, por tanto, como un problema básicamente individual que se reduce al talante moral de los agentes, o que refleja su supuesta carencia de virtudes personales que se manifiesta en una falta de calidez y consideración para con quienes buscan atención médica.[AU]